Hoy, 16 de octubre, celebramos el Día del Profesor en Chile, una fecha para reconocer a quienes dedican su vida a enseñar, inspirar y acompañar a otros en el camino del aprendizaje. En tiempos donde la tecnología parece avanzar más rápido que nuestra capacidad para entenderla, la figura del profesor adquiere un valor aún mayor: es quien nos ayuda a dar sentido al conocimiento en medio del caos informativo.
Vivimos en una era donde todo está a un clic de distancia. Hay tutoriales, videos, foros y plataformas que prometen enseñarlo todo, desde programar hasta hacer café molecular. Pero entre tanta sobreinformación, el rol del profesor como curador de conocimiento se vuelve esencial. Ya no se trata solo de “enseñar contenidos”, sino de ayudar a discernir qué vale la pena aprender, cómo aplicarlo y por qué importa. Los profesores hoy son guías que nos orientan en un océano infinito de datos, transformando información en aprendizaje significativo.
En este contexto, muchos se preguntan si la inteligencia artificial podría reemplazar a los docentes. La respuesta es clara: no. ChatGPT puede explicarte una fórmula o escribir un fragmento de código, pero no puede enseñarte a pensar críticamente, a dudar con propósito o a encontrar tu voz en medio de las respuestas automáticas. La IA puede replicar patrones, pero no puede generar el vínculo humano que motiva a seguir aprendiendo. Y sin esa conexión, el conocimiento se vuelve estéril.
Educar en un mundo automatizado implica algo más profundo: formar personas que entiendan la tecnología sin perder su humanidad. Profesores que enseñan a usar las herramientas, sí, pero también a reflexionar sobre ellas, a cuestionar su impacto y a crear con sentido. En otras palabras, educadores que preparan a las próximas generaciones no solo para adaptarse al futuro, sino para diseñarlo.
Y si algo distingue a un buen profe tech, es su capacidad para construir comunidad. Detrás de cada clase hay un acto de generosidad: compartir experiencia, dar feedback, levantar al estudiante que duda de sí mismo. El verdadero legado de un profesor no está en los contenidos que entrega, sino en las redes humanas que ayuda a formar.
Por eso hoy, en Skillnest, queremos agradecer a todos los profesores e instructores que hacen posible que nuevas generaciones descubran su potencial. Gracias por enseñar, inspirar y recordarnos que, incluso en la era de la inteligencia artificial, la chispa más poderosa sigue siendo humana.
Conoce más sobre nuestros proyectos con instituciones educativas
Artículos relacionados
Guía TecnoPresente para docentes: IA en la educación
La inteligencia artificial (IA) ya no es un concepto futurista. Hoy atraviesa nuestras formas de aprender, enseñar y comunicarnos. Su impacto es tan profundo que está redefiniendo lo que significa ser estudiante y docente en el siglo XXI. La Guía TecnoPresente para...
Inteligencia Artificial para docentes: Potenciando la enseñanza y evitando errores comunes
En la era digital, la Inteligencia Artificial (IA) ha trascendido la ciencia ficción para convertirse en una herramienta transformadora en múltiples campos, y la educación no es la excepción. Lejos de reemplazar la invaluable labor docente, la IA se presenta como un...
Programando el Futuro con Python en el Liceo Vate Vicente Huidobro
¿Qué tienen en común la medicina, la psicología, los negocios y la educación? Aunque parezcan mundos distintos, hoy todos comparten una herramienta clave para su transformación: la programación, siendo el lenguaje más común Python. Esa fue la invitación que hizo...



